Por Alba Gallart y Majo Gallart

La atención a mayores en la Comunidad Valenciana se enfrenta a importantes retos que afectan tanto a las familias como a las empresas del sector. La reciente asistencia a la asamblea de AERTE nos ha permitido confirmar una realidad que llevamos tiempo observando: el sistema necesita más recursos, planificación y una visión más realista.

Crecimiento de la demanda y envejecimiento de la población

La demanda de servicios de atención a mayores sigue creciendo. Cada vez son más las familias que necesitan apoyo. En Valencia, uno de cada cinco habitantes ya tiene más de 65 años, lo que refleja claramente el envejecimiento de la población.

Este contexto plantea retos estructurales importantes que afectan directamente a la calidad de la atención de nuestros mayores.

Falta de profesionales en el sector sociosanitario

Uno de los principales problemas es la escasez de personal cualificado. Actualmente existe un déficit claro de:

  • Personas cuidadoras
  • Enfermeros
  • Terapeutas ocupacionales
  • Fisioterapeutas
  • Otros perfiles esenciales

Además, los ratios exigidos en algunos casos son elevados, lo que dificulta su cumplimiento en la práctica, especialmente cuando no hay suficiente personal disponible.

Absentismo y presión sobre los equipos

A esta situación se suma el absentismo laboral y las bajas médicas, que están generando una gran presión en los equipos de trabajo. Esto obliga a las empresas a reorganizarse constantemente para poder mantener la calidad del servicio.

Dificultades en la homologación de títulos extranjeros

Otro reto relevante es la lentitud en la homologación de títulos de profesionales extranjeros. Un sistema más ágil permitiría incorporar talento y aliviar parcialmente la falta de personal en el sector.

Normativa y regulación: necesidad de mayor claridad

También preocupa el desarrollo del nuevo decreto y la necesidad de contar con una normativa clara, coherente y homogénea. Actualmente, los criterios de inspección pueden variar según el centro o el inspector, generando inseguridad y falta de uniformidad en el sector.

Viabilidad económica de los servicios

Muchas empresas alertan sobre un problema creciente de viabilidad económica. Los costes siguen aumentando, mientras que las limitaciones presupuestarias de la administración dificultan invertir en:

  • Personal
  • Instalaciones
  • Nuevos servicios

Falta de plazas residenciales

Todo esto ocurre en un contexto donde sigue existiendo un déficit de plazas residenciales. La población envejece y la demanda aumenta, pero los recursos disponibles aún no son suficientes.

Hacia un modelo más humano de atención a mayores

En nuestra opinión, el futuro del sector no pasa únicamente por aumentar el número de plazas. Es necesario avanzar hacia modelos de residencia más humanos, flexibles y centrados en las personas.

Modelos que permitan:

  • A las familias vivir este proceso con mayor tranquilidad
  • A los profesionales trabajar con mejores recursos
  • Ofrecer una atención de mayor calidad

Desde Valsenior seguiremos apostando por una atención cercana, profesional y adaptada a las necesidades reales de cada familia, porque creemos que cuidar bien de las personas mayores es uno de los grandes retos y responsabilidades de nuestra sociedad.