En Valsenior Ronda Norte creemos profundamente en el poder transformador de la cultura, especialmente en la vida de las personas mayores. Por eso, esta semana hemos vivido una experiencia tan especial como enriquecedora: nuestra visita al Teatro Rialto para disfrutar de la obra Los días lentos, escrita y dirigida por la dramaturga alicantina Lola Blasco, ganadora del Premio Nacional de Literatura Dramática en 2016.

Una obra que invita a reflexionar sobre la memoria y el paso del tiempo

Los días lentos es una producción desarrollada íntegramente en Alicante con el fin de poner en valor el talento artístico valenciano. La obra se mueve entre la confesión y la ficción, explorando temas tan profundos como la vejez, la fragilidad y la despedida. La autora entrelaza su propia vivencia —el diagnóstico de demencia de su padre— con la creación de una obra sobre el Alzheimer, generando un diálogo conmovedor entre la memoria, los cuidados y la vulnerabilidad humana.

El espectáculo transita entre la realidad y el mundo onírico, ofreciendo al público una mirada íntima y sensible sobre la pérdida y la reconstrucción emocional. Su reparto, compuesto por Morgan Blasco, Enric Juezas, Alda Lozano, Isabel Requena, Nieves Soria y Diana Volpe, emociona desde el primer minuto y logra que cada escena conecte con historias personales y vivencias compartidas.

Un escenario con historia que cautivó a las personas usuarias

Más allá de la obra, la visita al Teatro Rialto fue en sí misma una experiencia maravillosa. Este emblemático espacio del centro de València es un referente cultural desde hace décadas, y su arquitectura, su diseño interior y su atmósfera cuidada aportan un encanto especial a cada función.

Para nuestras personas usuarias, pasear por sus pasillos, observar los detalles del edificio y sentir el ambiente teatral fue casi tan emocionante como la obra misma. Muchos compartieron recuerdos de su relación con el teatro a lo largo de su vida: sus primeras funciones, obras que marcaron su juventud o artistas que siguen admirando.

Una actividad que enriquece, emociona y estimula

Las actividades culturales como esta aportan beneficios muy valiosos para las personas mayores:

  • Estimulación cognitiva mediante la comprensión de la trama, las metáforas y los mensajes.

  • Bienestar emocional al conectar con historias humanas y compartir impresiones con otras personas.

  • Socialización activa, fortaleciendo vínculos dentro del grupo.

  • Motivación y entusiasmo, al disfrutar de una salida diferente y significativa.

  • Sensación de pertenencia, al formar parte de experiencias culturales vividas en comunidad.

La tarde finalizó con sonrisas, abrazos y muchas conversaciones sobre la obra. Para todos, fue un recordatorio de que la cultura sigue siendo un puente que une generaciones y despierta emociones.